FASE LÚTEA

POR ALINE DONÍZ

Las hormonas me desquician, me desquebrajan, gajo a gajo como una mandarina olvidada en la hora de recreo de aquellos días de infancia corrediza.

Cómo me jode, me alucinan los periodos de intermitencias fisiológicas, donde la carne llama desde mi fondo más hondo de paredes sexuales, en las que muero de puro deseo furtivo por aquel francés que apenas si conozco; apaciguando los pasos que me arrastran hasta la orilla de su alcoba. O ese otro amor del pasado, con tantos trueques de placer por desdicha. Inquieta está el alma de prolongar este orgasmo de encuentros y salivas. 

Y mientras tanto, cómo me frustra, me vulnera, la necesidad incontrolable de sentirme a salvo, de ser una víctima llorona frente a los pies de cualquier santo, pidiendo caricias blandas de un no sé qué puro que me ayude a vivir sin pedir tanto. Arrullarme entre humanos de la misma cepa amorosa, sin compromisos genitales ni dobles o triples intenciones.

Ay, cómo me enaltece y me exacerba el discurso interno de las buenas acciones; salvar el mundo en pro de este ego y hedonismo de trampas. Alimentar la boca del indigente y regurgitar en esta vanidad mía tan celosa de mí. Capturar el placer de una palmada en la espalda mientras la consciencia duerme la siesta vespertina. ¿A quién miras cuando miras la catástrofe desde fuera?

Y, por si fuera poco, me exaspera, me enmudece, lo mucho que aborrezco la compañía no solicitada, la presencia de otros cuerpos en mi nombre cuando idolatro mi pedazo de soledad. Días enteros en que admito que me estorba, incluso, el cuero cabelludo, la tapa de mi cráneo, tanta insatisfacción. Supongo que, de ser posible, alquilaría el último terreno sobre la faz de la Tierra, sereno de humanidad, donde quepa como único recurso mi fragilidad envuelta en seda sobre el viento. 

Por último y como si fuese poco, me enarbolo en la contienda de mi vida de actividad mensual, tan súbita y mordaz ella. Útero que me concibe sin sol ni sombra.

Aline Doníz (Ciudad de México, 1993). Poeta, socióloga y bailarina mexicana. Realizó estudios de licenciatura en Sociología Política en la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Azcapotzalco. Autora del poemario La pureza de la luz (2021). Hizo una lectura de su producción poética en la FIL (Palacio de Minería, 2018) y ha participado en diversos proyectos literarios.