
Los hombres y las mujeres toleran fácilmente que se hable de amor. Jamás se cansan de ello por común que el discurso sea. Denis de Rougemont Las luces de la ciudad se encienden y apagan a un ritmo sencillo. El hombre y la mujer contemplan todo desde la azotea de un edificio; maravillados, ambos por…

La Ciudad de México es un lugar inmenso. Sin importar lo que digan los yankees, tenemos la ciudad más grande de todo el continente y también la más poblada. Hace casi un siglo la CDMX no era más que una urbe como cualquier otra de la época, por más que las políticas de Porfirio Díaz…
Darío Cortizo (Morelia, México 1999). Licenciado en Arte y Diseño por la UNAM. Ha trabajado como ilustrador editorial, ilustrador para medios audiovisuales y en la docencia de artes. Su área principal de trabajo se encuentra en revistas de periodismo cultural y de contenido literario. Entre éstas, se encuentran la revista Lee+ de Librerías Gandhi, la…

Es urgente repensar la crítica que se hace a autores LGBT+, donde se les clasifica de innovadores sin argumentar los rasgos que los definen como genios ni contra qué discursos se oponían. Como críticos, tenemos la labor de proporcionar herramientas que faciliten al lector una interpretación complementaria y lúcida, en lugar de una que replique…

L’histoire est une suite de mensonges sur lesquels on est d’accord. Napoléon Bonaparte History repeats itself, first as tragedy, second as farce. Karl Marx History is written by the victors. Sir Winston Churchill Fusílenlo, después averiguamos. Pancho Villa Refriega de media tarde con puesta de sol Las primeras detonaciones quebraron la quietud del día. Todavía…

En todas las épocas, las generaciones de escritores jóvenes se levantan contra la preceptiva de sus maestros y autoridades. Ese proceso de cambio y renovación es natural, y de hecho una continuidad ininterrumpida sería más bien síntoma de estancamiento en el pensamiento y la creación. Pocos casos se han dado, en cambio, de lo que…

Tabis y yo hemos sido mejores amigas desde que tengo memoria. Solíamos pasar día y noche juntas, como uña y mugre, a tal punto que nuestros vecinos empezaban a creer que sólo una de las dos existía. Sin embargo, nosotras no éramos las únicas que se conocían de toda la vida, nuestras mamás también lo…